viernes, junio 29, 2007

Los 15 minutos del payaso Willy

Ayer conversaba por teléfono con mi progenitora (esa señora que tantos escuálidos pajuos que entran aquí mientan al aire, pretendiendo que con eso me caiga algo peor que el mal de ojo), cuando por televisión pasaban la cómica que hizo el ignoto conductor de un programa de Globovision, de igual característica ignota, llamado William Echeverría, durante la entrega del Premio Metropolitano de Periodismo Aníbal Nazoa.

El año pasado a mi me tocó recibir dicho premio, al dirigir un proyecto informativo al que se le reconoció su excelencia, y debo decir, que un galardón que lleve el nombre de ese gran periodista, humorista y hombre de letras, es motivo para verlo colgado de la pared y decirse uno mismo “Verga, que arrecho soy”.

No se que puede pasar por la cabeza de un tipo ESCUÁLIDO, a quien unos CHAVISTAS, le reconocen su trabajo en el campo de la comunicación (anti)social. En una demostración de que el Chavismo no es sectario, a pesar que los escuálidos digan lo contrario, cuando son ellos los que de verdad desconocen de forma deliberada que la otra parte del país (y que los duplica) también existe, un sujeto que no causa mayor impacto en el país, sale a dárselas de héroe dentro de la epopeya sifrina de nuestra oposición folklórica.

Pero el peo no radica en su decisión de no aceptar el premio… ¡NO!... la flatulencia se aloja en el hecho de cómo fue a guarimbear un acto donde otros periodistas que merecían respeto iban a rendírseles un reconocimiento. Pero no solo eso, sino que en el lugar estaba la viuda de Nazoa, quien le recriminó tal actitud de desprecio hacia los demás, sobretodo del jurado, a quienes engañó pidiendo el micrófono para recibir el premio luego.

Lo otro que da vergüenza es la forma en que lo hizo… al parecer, ARS Publicidad está vendiendo el “Manual del Show Mediático para cualquier ocasión”, porque al igual que los pajuitos que fueron a la AN en una auto adjudicación del liderazgo y vocería de todo el movimiento estudiantil a nivel planetario, Echeverria solo fue al evento, a leer un guión, con cuatro estupideces escritas en un intento de manifiesto poético, e irse pal’coño… Solo parece que se le olvido quitarse la chaqueta para emular la cagada de Yon Boicotea y su parranda de gafos, porque el ignoto palangre tenía debajo una camisa negra que dice “Se habla periodismo”, sin embargo, como que le dio corte, porque la gente se daría cuenta que es la misma camisita que lleva mostrando desde hace como una semana. Eso si… el Guión firmado que entregó Echeverría a los miembros del jurado, no negaba por ninguna parte el hecho de aceptar el premio, pero seguro Alberto Federico Ravell les lanzó un telefonazo para decirle que tenía que negarse, para ver si le mejoraban el horario.

Ahora, sin dudas, eso no habría pasado, si una cámara de Globovision estuviera ausente. Como todo escuálido, los tipos funcionan siempre y cuando su líder, Globovisión, este en el lugar para ellos poder hacer lo de ellos, ya que si no aparecen en la nefasta pantalla de la Alta Florida, eso no ocurrió, o al menos el chisme tiene que ser contado ahí por la gentecita esa que vive con el bozal que les pone Alberto Federico para que digan lo que el quiere, aunque estoy convencido que ellos, al igual que los equinos, les fascina esa vaina.

Aquí les dejo el video de los pocos segundos de fama de Echeverría, en una maniobra para tratar de dejar el anonimato que prácticamente tiene y que no le garantiza anunciantes de ARS Publicidad. Además, para satisfacción de las viejas escuálidas que les gustan las rancheras, abajo tendrán el primer Hit musical de Willy, grabado en tiempo record.


1 comentario:

Julio-Debate Popular dijo...

La verdad que este señor no puede presentarse asi a recibir un premio que después no quiere recibir. Una falta de respeto y deberían excluirlo de los próximos premios.