martes, diciembre 05, 2006

Lo que pasó en La Esmeralda

¡Que vaina tan arrecha!

No joda… ¡Ganó Chávez!

Luego de celebrar esta importantísima victoria, que demostró la capacidad de movilización revolucionaria, es que decido escribir, además de esperar que bajaran los ánimos y de analizar algunas situaciones poco difundidas.

El Presidente Hugo Chávez dejó claro que aquí no hay discusión: Es el líder indiscutible de todo el país. Aunque lo nieguen, Chávez movilizó a todo el país a votar. Por un lado, una aplastante mayoría para que continuara ejerciendo la primera magistratura del país, mientras que del otro tolete poblacional, querían que se fuera.

Decir que Manuel Rosales aglutinó por ser él un líder a 4 millones de personas, es una exageración, ya que posiblemente la unica persona que voto por él convencida que era un gran candidato, fue su mujer. Incluso, decir hoy que Un Nuevo Tiempo es la segunda fuerza política es una visión muy superficial del ámbito político, y es necesario recordar que Proyecto Venezuela tuvo también sus 15 minutos de gloria con Salas Römer y hoy es un partido desaparecido, como el mismo Convergencia de Rafael Caldera. Pero esto lo analizaremos después.

Luego de reunirme con mis camaradas que lograron ocupar posiciones considerables dentro del Comando de Rosales, puedo decir que la oposición corre el riesgo de quebrarse como el cristal contra el piso.

La tensión que se vivió en la quinta La Esmeralda este domingo, era para coger palco y disfrutarlo con cotufas y un refresco. Tal fue la situación, que estos compatriotas que por decisión propia, estuvieron dentro del adequismo, de manera cifrada me pidieron apoyo (léase: un carro que los esperara por el lugar) ante la posibilidad de un peo interno de proporciones importantes. Tienen algunas fotos tomadas con sus celulares en el evento, pero por seguridad de estos compañeros, mejor las reservo para mis archivos y quizás, algún día, cuando publique el libro que he estado pensado, las coloque.

Eso de la unidad solo fue un intento muy malo de disimulo. Por un lado, Un Nuevo Tiempo y Primero Justicia, se enfrentan porque los del Zulia se “furruquearon” prácticamente toda la plata en función de promocionar su partido, y le está jalando algunos cuantos militantes a los amarillos.

Por otro lado, los movimientos que se dicen de izquierda, buscaban el protagonismo que siempre les fue negado. Por ultimo, un número importante de los presentes, deseaba que se cantara fraude, no para salir ellos a protestar, sino para que aparecieran otros a hacerles el trabajo.

Lo que al parecer jamás se dieron cuenta, es que los cuerpos de inteligencia se encargaron de desmontarle cuanto plan desestabilizador se les ocurrió. Ese desarme sistemático y efectivo de la conspiración contra la tranquilidad ciudadana, se logró gracias a un trabajo colectivo, donde se procesaron todas las denuncias que aparecieron.

Ante esas circunstancias, Rosales fue inteligente (¡Coño, milagro!) y escucho a los que le aconsejaban tirar la toalla y no poner la gran cagada. Sin embargo, no todo fue merecedor de honores, ya que dijo que los resultados de él, no eran los mismos del CNE, y que la verdad es que estaban más ajustadas.

Ante de declarar, los cabecillas del comando reclamaban a las encuestadoras por los resultados que estas daban, donde Rosales perdía, pero el tobo de agua fría que les cayó en la espalda, fue cuando en el conteo rápido, que consistía en que los testigos de mesa, informaban a sus comandos los resultados de los escrutinios y estos pasaban la data hasta que llegaba a la sede central, se dieron cuenta que la realidad era mucho más cruel que los exit polls. Chávez ganaba por más de 3 puntos de ventaja.

Estos resultados se vislumbraban desde mitad de la tarde. Por ello, Marcel Granier tuvo que llamar a José Vicente Rangel para reconocer que Chávez ganaría y que él se limitaría a informar por su canal lo que ocurriera. Esta información que parecía un rumor, es cierta, por lo cual se entiende que no estuviera en la quinta La Esmeralda, cosa que si hizo Alberto Federico Ravell y el expresidente de Venevisión, Víctor Ferreres.

Marcel, el día anterior había invitado a su casa en el Country Club a un montón de “millardarios” de edades paleolíticas, para brindar por el futuro que se avecinaba con la victoria de Rosales, pero por lo visto, alguien se le acercó y le dio una información que acabó con el animo el bonche “fisno”.

Luego de declarar el reconocimiento de la derrota, Rosales se vio en una situación difícil. En medio de su proclama, se escucharon abucheos, acusaciones de traición y hasta amenazas. Llamaban a la calle y pedían que Rosales lo anunciara. Esto no ocurrió y generó una crisis colectiva, digna de ser estudiada en un Psiquiátrico.

La primera afectada fue la mujer de Rosales, quien por lo visto, soñaba con alimentar a las perezas que habitan en los árboles de La Casona, jugar “canasta” en los jardines y codearse con las más recatadas momias de la capital. Posteriormente la llorantina fue masiva.

Según mis informantes, algunos creían que los meterían presos inmediatamente para torturarlos en los calabozos de la Disip, donde (según su imaginación) les aplicarían electricidad mientras los paraban sobre rines afilados. Otros se dieron cuenta que nunca fueron la mayoría y que el país estaba “lleno de marginales” que irían a quitarle pronto sus apartamentos, y los más desconsolados lloraron por los reales que perdieron y que no podrían recuperarlos con el cargo público que les habían prometido y del cual sacarían a patadas al chavista que actualmente lo ocupa.


Al quitarse Rosales del estrado, apareció Pablo Medina, quien heroicamente sacó un papel mal doblado, y dijo que los verdaderos resultados le daban una victoria de 6 millones de votos, contra solo 2 millones ochocientos de Chávez. Todos los medios lo cortaron y hasta le quitaron el audio del micrófono, supuestamente por petición de Petkoff, lo cual causó un altercado breve.

Posterior a eso, la multitud de la sala, comenzó a salir en desbandada, ante el temor que se regó que los chavistas llegarían a arrasar el lugar a punta de plomo y decían que escuchaban detonaciones en las cercanías, que eran ruidos de fusiles rusos. Luego se supo que alguien lanzó “fosforitos” por la celebración de quien sabe qué.

Rosales salio por la puerta de atrás de la quinta, rumbo a un punto no determinado, y un grupo de mujeres lo haló por el brazo, clamándole que no se fuera y que llamara a la gente a las calles. Rosales no contestó, quizás porque la desconsolación de su mujer lo hacia temer que le diera una “vaina” rara.

Aquella foto que una vez publique de un escuálido llorando en el comando del SI durante el Referéndum, se vio nuevamente en los medios internacionales. El problema está que, a pesar del acto estoico de Rosales (quien “por ahora” se ganó de mi parte que no lo siga jodiendo) al reconocer que ganó Chávez, una masa importante de ese 36% que le dio el voto, no acepta esa declaración.

Tengo un CD…

Mis camaradas luego de terminar con su misión, se encontraron conmigo, cada uno con unas franelas rojas, a fin de terminar con el sofoque que significó tener que calarse ese bacalao durante 4 meses. Les reconozco su misión, totalmente espontánea, sin recursos de ningún tipo, y sin estar dentro de algún cuerpo de inteligencia.

Ahora, ellos me trajeron algo que a mi me preocupa. Es un CD. Según me dicen, hubo un corre corre por eliminar cierta data, pero que ya existen varias copias por ahí circulando. Yo lo vi. Mejor lo metemos en una caja fuerte, no sea que caiga en manos equivocadas.

3 comentarios:

Yosmary dijo...

Epale Carl! esa foto en la sala de prensa del CNE me deja estupefacta...yo estuve ahí mismo viendo esas pantallas... bueno, excelente reporte....Saludos!
Yosmary

RUBEN dijo...

Jajajajaja... Excelente estos comentarios; de verdad muy buenos. Saludos.

Anónimo dijo...

El mejor articulo que he leído después del triunfo del Comandante Chavez. Una joya...
Como dice Jota Doble Ve: ¡¡¡ADELANTE Y A FONDO CON LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA!!!