lunes, noviembre 27, 2006

La Negra es de goma

Cuando un cheque es devuelto por no tener fondos, se dice que “rebotó por ser de goma”. Lo mismito está pasando con “La negra”.

Este sábado la oposición hizo su concentración final nacional, en el Distribuidor Veracruz de Las Mercedes. Casi 100 mil escuálidos de todo el país (trajeron autobuses, no lo nieguen que les queda feo), se concentraron en la Autopista Francisco Fajardo, quedando en puras promesas incumplidas, aquellas amenazas de Burusas de llenar la Avenida Bolívar, cosa que ahora parece, nadie se acuerda.

Precisamente el sábado me tocó juego de Softball en Macaracuay, por lo cual debí apelar a los “caminos verdes” del sur capitalino, y eso significaba transitar por el municipio Baruta por su zona más “nice”. Había retrasos por colas, que se originaron por el cierre de la autopista de Prados del Este y otras calles aledañas, aunque no había una movilización de características significativas que lo ameritara.

De resto durante el día no me entere de nada de lo ocurrido en la marcha. Creí muy inocentemente que harían un mitin de diversidad de lideres, consignas y con una extensión en el discurso de Burusas Rosales, pero quedó en evidencia que fui muy generoso con mis ideas, pues se reeditó cualquier discurso que haya dado en cualquier lugar del país, donde de una hora que estuvo ahí, 35 minutos fue de cortes con Reagueton (plagiado descaradamente a Calle 13), 9 minutos de Rosales pensando en silencio y el resto diciendo “Es que son ocho aaaaaAAÁaños” y otras barbaridades.

Lo único notable es que Burusas admitió que estaba leyendo su “Chuletíca”, cosa que demuestra que hasta el es capaz de darse cuenta de sus limitaciones. La nota discordante es que en esta oportunidad no dejaron pasar a los medios del estado a la tarima, no fuera que le pillaran otra de las vainas locas que solo le pasan a Burusas.

Al terminar el juego de Softball (el cual ganamos), nos quedamos celebrandito el buen desempeño del equipo en el campo. Luego nos movimos al negocio de un camarada y resultaba curioso que a pesar de haber sido un día de concentración de la oposición, en la calle lo que mas se viera en las esquinas fueran chavistas.

Al anochecer, me desplacé hasta Chacaito, a retirar del cajero algún efectivo y a comer algo, porque no solo de cebada vive el hombre. Estando en una fuente de soda, cerca de mi mesa, estaban unos tres viejos adecos con sus franelas de Rosales, con la mesa llena de botellas de cerveza, hablando de cómo ellos mismos sacarían a patadas a los chavistas de las instituciones públicas.

Estos vetustos cerebrales, solicitaron la cuenta al mesonero, quien al presentársela, se retiró para atender a otras personas. Uno de ellos dijo “Yo pago” y procedió a sacar del bolsillo de su camisa la tan mentada “Mi Negra” de Rosales. Similar a una tarjeta de crédito o débito, esta tiene una banda magnética, pero el nombre pegado con una etiqueta que debe ser fácil de remover.

Como quien logra un éxito, el valiente “romulero” puso la tarjeta junto a la factura de consumo y espero a que llegara el mesonero. El caballero, al llegar para retirar el dinero, tomo la bandejita y observó la tarjeta, se quedó pensando e inmediatamente le dijo al adeco: “Señor, ¿usted me vio cara de bolsa? Esto no es valido para pagar”; al adeco y sus amigos la vaina les pareció un insulto: “¿Cómo que no es valido para pagar? A mi me dijeron que eso ya tiene real y que podía usarla de una vez, así que le recomiendo que se informe”. El mesonero, manteniendo la altura debida le dijo: “Caballero, esto es un plástico sin ninguna validez. Le agradezco por favor que me cancele los 50 mil bolívares o me veré en la obligación de llamar a un policía”.

El viejo adeco, un poco preocupado trató de justificarse “Es que usted registra ahí el número y cuando gane Rosales, le dirán donde puede solicitar el pago del monto, es solo cuestión de acabar de sacar a este dictador de Miraflores y ya tendrá sus reales”; en ese momento, el capitán de mesoneros interviene y le dice “Mire señor, me disculpa, pero eso no es garantía, además que si consideramos un montón de cosas, es mejor que me paguen porque después no habrá Rosales que venga a cancelar esta cuenta, ya que estará en Maracaibo de nuevo, así que colabore”.

Entre los tres reunieron una cifra cercana a la que debían pagar, y se retiraron mientras uno le reclamaba al otro “¿Y ahora como nos regresamos a Maracay? Porque aquí en Caracas no tengo ya donde quedarme, porque mi hermana la de Catia esta molesta conmigo porque le dije que a su marido, el que trabaja con Bernal había que ponerlo preso inmediatamente llegara Rosales al Poder, y si llego por allá con estas camisas lo que me puede es soltar el perro que es tremenda fiera”. Yo por mi parte, cuando fui a cancelar la cuenta, apelé por la tarjeta de débito y le dije al Sr. Mesonero “Compadre, esta tarjeta es “roja rojita” y si tiene real, porque me jodo todos los días trabajando”. Al señor le dio risa el comentario. Por el color de la tarjeta, ya sabrán en cual banco tengo parte de mis reales.

Esto no es sorpresa, que los adecos pretendan pagar la caña que se jalen con la referida tarjeta, si consideramos que Rosales ha dicho que de llegar al gobierno, una de las primeras vainas que hará, será volver a poner las transmisiones de las Carreras de Caballos por VTV, como parte de su plan arrechísimo de desarrollo cultural de la nación (después nos llaman “marginales” a los revolucionarios).

Se perdió esa tela

Otra cosa que pude ver en dicha zona fue el basurero que quedó de la marcha burusista. Toda concentración humana, de cualquier tipo, genera a su paso, basura que queda regada en el piso, aunque Globovisión suele atribuirlo solo al Chavismo (al igual que vengan autobuses).

Pero lo curioso de la misma fue cierta basura que pude observar cuando uno de los camiones de Chacao estaba recogiendo una pila que estaba en una acera. En la misma estaba un montón de cintas o bandas azules con la frase “Atrévete con Manuel Rosales”. Todas estaban nuevas, pero estaban ahí tiradas en el basurero, lo cual significa que para quien las hizo, fue un mal negocio y dinero perdido, por lo cual decidió lanzarlas en la basura y no llevárselas, en un mensaje claro de saber que no hay un más allá para el Burusas. En cambio, en las movilizaciones del chavismo, ese tipo de Souvenirs no alcanza para tanta gente.

Intenté fotografiar con mi teléfono la escena, pero gracias a la pésima iluminación de la calle (ya Chacao no es lo mismo que era cuando Irene) no se distingue, pero pude tomar una cinta, que prometo llevarla ante el monumento a Rosales que pondremos en un futuro en alguna parte, en homenaje a su analfabetismo funcional. Lo que si fotografié, fue que sin darme cuenta, estaba pisando un afiche de Rosales.

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