domingo, marzo 12, 2006

Los Confederados del Este

La oposición es el sector más surfista del país, ya que toman cualquier vaina como si fuera una ola para ver si se deslizan sobre la misma, en un intento de llegar a la orilla; el problema esta en que nunca aprendieron a mantener el equilibrio sobre la tabla, y cada vez terminan dándose de culo contra el fondo del mar, y justamente en la zona donde se reúnen los erizos.
La mas reciente ola sobre la cual se intenta montar la oposición, ha sido el cambio aprobado por los parlamentarios en cuento a la Bandera Nacional, que ahora pasa a tener 8 estrellas, adicionando la que por decreto del Libertador Simón Bolívar, representaba a la provincia de Guayana (Angostura) para el momento de fundación de la patria. Asimismo, el Escudo Nacional fue modificado, al adecuarse los símbolos a un concepto de país mas ajustado a nuestra realidad y a nuestra historia, donde destaca el Caballo Blanco, que ahora sale indómito hacia la izquierda, el cuartel de las espigas, tiene 24, en lugar de las 20 que anteriormente tenia y el cuartel de las armas, ahora conjuga el fusil del soldado, con la lanza y el machete de los campesinos que lucharon por la patria y la flecha de los indígenas venezolanos, entrelazados por dos pabellones nacionales. También la disposición de las curnocopias, ya no es precisamente invertida, sino que están ladeadas, y la cinta inferior, donde se cita el nombre de la República, incluye por ley, la palabra “Bolivariana” que hasta este viernes permanecía ausente.El sentido patriótico de estos cambios, no son sacados de un sombrero, sino de nuestra propia historia. Se resaltan nuestros verdaderos principios fundacionales, que por obra y gracia de los traidores que triunfaron sobre el Libertador, desaparecieron de los registros nacionales, pero que lograron sobrevivir y hoy se nos presentan como un elemento sorprendente, y utilizo la expresión, pues nuestro sistema educacional ha mantenido siempre teorías erróneas sobre el significado de hechos o simbologías patrias que considero urgente que el Ministerio de Educación revise, porque muy poco han cambiado durante los últimos siete años, debido al desinterés de muchos docentes que no les preocupa en lo más mínimo, la necesidad de actualizarse con los datos que reaparecen de serias investigaciones publicadas por especialistas, que señalan otras razones como las tomadas por Francisco de Miranda para elaborar hace 200 años, nuestro pabellón nacional.

El mismo empecinamiento, lo tiene la derecha criolla, quienes, pretendiendo desconocer la historia nacional, verdadera, pura y sin sesgo, rechazan esos cambios en los símbolos patrios y se declaran en absoluta rebeldía, demostrando una vez más su calaña conservadora, pero peor aun, su profunda ignorancia, que lleva a mas de uno a cuestionarse los miles de “Licenciados y Doctores” en cuanta paja profesionalizada hay, que hoy dicen rechazar al gobierno.

La convocatoria a una marcha contra la nueva bandera y el nuevo escudo, con la frase “No nos calamos la 8va estrella ni el caballo de Chávez” es una demostración de falta absoluta de conciencia patriótica de los cuatro gatos derechistas que cómodamente viven en las urbanizaciones de Chacao, Baruta y El Hatillo, donde se circunscribe la mayoría de la oposición.

Pero no se entiende cual es la chilladera que tienen sobre la modificación de los símbolos patrios, ya que estos tienen una base sustentable, cosa contraria a lo que la “ilustrísima” escualidez ha venido haciendo sobre esos mismos símbolos, y que podemos realizar un resumen breve:
  • Cuando pintaron la bandera de color negro, porque según ellos, el país estaba de “luto activo”, una vaina que aun nadie tiene como explicar, porque luto es luto y lo demás es parranda.
  • Cuando pintaron la bandera de tonos grises para que se viera mas “Fashion”.
  • Cuando sustituyeron el azul de la bandera por el color negro.
  • Cuando invirtieron el arco de las estrellas, porque según, en sus manos la bandera tenia que “sonreír”.
  • Cuando en cuñas de televisión, y en marchas, le arrancaron las estrellas, porque “el régimen” le estaba arrancando las esperanzas al “pueblo” (y eso que eran otros los que estaban jodiendo al pueblo).
  • Cuando en una marcha, la llenaron de manchas de pintura roja, que simulara sangre, para adornar la tarima donde vociferaron todos los “iconos” de la oposición y que cerro con las incomprensibles palabras de Olafo (o sea, Pompeyo Márquez, pero trayendo a colación la forma en que sus propios hijos le dicen, aunque yo le diría ¡Oh, gafo!).
  • Cuando fabricaron “hilos” y tangas con la bandera para ir a la playa.

Pero las faltas a los símbolos patrios no se quedan allí, pues hay que recordar la manera que fue sacado de Miraflores el cuadro de Bolívar durante “El Carmonazo”, así como la agresión que han hecho contra varias imágenes del Libertador, solo por el hecho de que este gobierno reivindica su nombre y sus dictámenes.

Otra cosa fueron las distintas versiones del Himno Nacional que sacaron para las marchas escuálidas, donde escuchamos un rock que nos ponía Globovisión, o una versión rara que aun usa RCTV.

También esta el crimen cometido por Laureano Márquez (no es hijo de Olafo, pero parece) cuando sustituyendo a Teodoro “10 por ciento” Petkoff en los Editoriales de “Tan Mal” (eso fue cuando un payaso sustituyo a otro payaso en el circo mediático) publicó el delincuencial articulo dirigido a la hija menor del presidente (sancionado por la Lopna), y gráficamente tenia el escudo nacional, pero en lugar del caballo, aparecía una morrocoya, en alusión a la mascota de la pequeña Rosines. En ninguno de estos casos, donde se violentó la ley de símbolos patrios, la oposición se quejó.

Sin ir muy lejos, paso lo mismo con la denominación de “República Bolivariana de Venezuela”, donde lloraron porque según sus argumentos, la fundación Republicana de nuestro país, tenía un espíritu “Antibolivariano” y por lo tanto, ese titulo no podía ser, pero a la final, se lo tuvieron que calar (aunque en pleno Carmonazo, lo volaron de un solo plumazo, o mejor dicho, decretazo). El mismo camino será el que tomen las cosas con este cambio de símbolos. Se la calaran, y se acostumbraran, pues no veo cual sea el trauma que les vamos a causar, ya que no son cuestiones milenarias, sino que a máximo, la pasada configuración, habrá llegado a cumplir unos 60 años.

Aquí les traigo dos monedas, las populares pero extintas “Lochas” que equivalían a 12 céntimos y medio (Bs. 0,125) y que hoy son de un alto valor para los fines de colección. Poseo algunas monedas de esas fechas, que en una parte, heredé de mi bisabuela, mi abuela y la donación de mis tíos, y siempre me causo curiosidad que durante muchos años, nuestro país se conoció como “Estados Unidos de Venezuela”, y hasta mediados del siglo XX, se uso esa denominación, pero en el Gobierno de Marcos Pérez Jiménez, pasamos a ser República.

El Escudo era otro, pues el caballo, en el sorprendente giro de cabeza que tenía, salía corriendo y sin piso. Es de destacar, que resulta imposible que un caballo haga el giro de cabeza en las proporciones que sale en el dibujo del escudo anterior, ya que así, sería común que los caballos se voltearan a morder a sus jinetes.

Lo que puede pasar en todo esto, es que en las urbanizaciones del Este de la ciudad Capital, se declaren en rebeldía y sigan sacando la bandera de 7 estrellas, que pudieran entenderse a razón de que ellos compraron cuanta vaina les vendían en las marchas y no quieren quedarse con eso guardando polvo en el closet. Es por ello que no debe extrañarnos que se declaren como muchos gringos sureños de EEUU, que aun utilizan la bandera Confederada, en recuerdo a lo que pudo ser una nación, pero que capituló ante el norte de Abraham Lincoln. Una vez, hace muchos años, se integró un ejercito confederado del sur, constituido por unos tipos que querían liberarse de Washington DC, pero que solo duraron una semana, pero dudo que así suceda aquí, ya que no veo a los sifrinitos, cargando otra vez, sacos de arena para colocarlos en las puertas de las urbanizaciones, a esperar a un enemigo que jamás llegó.Tendrán que entender que la bandera no es un objeto del “Fashion” del momento, sino que es un símbolo que nos identifica a todos como nación.

7 comentarios:

Antonio dijo...

Sin duda, tu mejor post.

Saludos.

K-2 dijo...

Independientemente de lo que Bolívar dijo, las siete estrellas de la bandera representan aquellas provincias que firmaron el Acta de Independencia, por tanto, en reconocimiento a éstas, deberían ser siete las estrellas de la bandera. Si se se le van a agregar estrellas por las otras provincias incorporadas a lo largo de la Guerra de Independencia, no sólo se debería agregar la de la Provincia de Guayama, también las de Maracaibo y Coro, provincias también realistas.

Ese es mi argumento para oponerme al cambio del número de estrellas.

Larry dijo...

¿Los confederados sólo duraron cuatro semanas?

khayo dijo...

amigo independientemente d etodo hay cosas mas importantes q una estrella o un escudo hay mucha inestabilidad y desigualdad en el pais , por favor q trabajen por el pais que de verdad haya una gestion para todos sin discriminar y que se cumplan los sueños del pueblo no del verrugon ...

espero q mi critica no sea rechazada , desde luego es un buen post..

saludos desde maracay

Milton Merle dijo...

Para K-2: dices "Independientemente de lo que Bolívar dijo..:" o sea que lo que Bolívar dijo te tiene sin cuidado, te sabe a mierda pues. En cuanto a lo que dices que deben entonces agregarse estrellas por las provincias de Maracaino y Coro, te aclaro: el decreto del Libertador decía Guayana, no decía Maracaibo y Coro. Listo.

Bruno dijo...

La octava estrella no es que haya sido una utopía de Simón Bolivar, incluso el propio libertador la decretó alguna vez... ese es mi principal argumento para estar de acuerdo con los cambios a la bandera.

Ciao,

Bruno

Félix dijo...

Felicitaciones por tan excelente publicación. Cómo provoca leer escritos como éste, que aclaran y enseñan. Digno para una cátedra de historia.

Félix