lunes, enero 23, 2006

Señores: ¿de qué valió?

Mis pronósticos sobre el Béisbol, se dieron al pie de la letra, y hoy, 23 de enero de 2006, los Leones del Caracas, disputaran una nueva final, en la revancha frente a los Tigres de Aragua. Este choque será difícil, pero ratifico mi confianza en los melenudos, pues han demostrado que no son concha de ajo.
Pero lo que me ocupa en este momento es reflexionar sobre ese personaje que todos conocemos como “el Magallanero”, luego de todo lo que ha ocurrido durante lo que va de enero y considerando los acontecimientos acaecidos en la madrugada de hoy.

Caracas tenía un reto difícil de lograr para poder clasificar, que consistía en ganarlos todos, pero ligar que tanto Tigres como Magallanes, cayeran en sus respectivos encuentros. Un Magallanero que leyó mi blog y que habíamos conversado sobre el tema, me dijo “coño chamo, tu si sueñas, la única forma que se de esa vaina, es que te metas a brujo, porque a los Navegantes ¡¡¡no los para nadie!!!”. Ahora todo el mundo me anda llamando así, y yo no me arrecho, siempre y cuando no salgan a compararme con “Jarri Pote”.

He visto la emoción de muchos juegos de béisbol, y sin duda, Caracas-Magallanes capitaliza la atención de mis recuerdos, pues cada episodio de esta rivalidad, tiende a ser dramático, con satisfacción en algunos casos y con arrechera en algunos otros.

Anoche trate de salir temprano de mi trabajo, pues quería ver el juego desde mi casa, para no perderme nada, en mi comodidad, pero el inclemente clima se había hecho presente. En la televisión decían que por la constante lluvia, el comienzo se retardaría una hora, mientras rehabilitaban el terreno. Un compadre (magallanero) se apareció por mi trabajo y decidimos irnos con mi profesora Cristina, para un restaurant a comer cualquier cosa.

En el local, todo el mundo estaba pendiente del juego, incluso una vieja escuálida que estuvo en la marcha disociada y que tenía la cara más inexpresiva que he visto en mi vida, debido al excesivo abuso de la cirugía plástica y de las inyecciones de botox.

Nos retiramos del sitio y me fui al fin a mi casa, y sorpresa; el juego apenas estaba iniciándose, sin que la lluvia dejara de amenazar. Poco a poco llegaron los innings y con ellos, la primera anotación de Magallanes. Mi vecino, que es un furibundo fanático del equipo marinero, gritaba como un desquiciado por la ventana, hasta el momento en que los Leones hicieron 3 carreras y se pusieron arriba; volvió su silencio y comencé yo con mi bulla, pues tenia que vengarme del carajo.

Al poco rato, con los Leones en permanente amenaza, el Umpire decidió paralizar las acciones, pues la lluvia había deteriorado de manera significativa el campo de juego, y fue cuando el drama se dio en su plenitud.

El partido iba por el quinto inning, bateando el Caracas, lo cual según las normas, convierte al juego en “legal”, es decir, que a partir de ese momento, el partido si por alguna razón fuese suspendido, se le acreditaba la victoria a quien estuviera por encima en el marcador, sin necesidad de completar los 27 outs. Tomando en cuenta esas condiciones, Caracas clasificaría de manera automática a la serie final, que ya contaba con los Tigres de Aragua, y sin derecho a pataleo de los Naufragantes, pues está en las mismas normas que ellos utilizaron para ganarle un juego en una oficina de la liga a los Aragüeños, demostrando que “quien a hierro mata, a hierro muere”.

Tanto la emisora de los Leones, como los canales de televisión, interrumpieron su transmisión hasta que se decidiera que hacer, con un juego ya bastante retrasado. Curiosamente salieron por allí, los directivos del Magallanes, a hacerle lobby al Principal, con tal que no suspendieran el encuentro, mientras que la lluvia seguía castigando el campo. Ante semejante panorama, el Principal dio un plazo de tiempo, a ver si el clima cambiaba y si era posible retomar nuevamente el partido, ante lo que uno de los Ferrari que es dueño del Magallanes (y cuyo hermano fue el pajuo golpista que detuvo las gandolas de gasolina en el 2002), pasó del Lobby, al descarado jalabolismo, para ver si reanudaban el juego.

Al final, y contra cualquier pronostico, el Principal decretó el reinicio de la faena. Y honestamente esperaba que así ocurriera, porque mi particular vecino gritaba “Ese es Cisneros que pagó para que bombardearan las nubes”, y les daría una excusa para no asumir su derrota. En ese trayecto de espera, recuerdo haberle gritado “Es que les estamos poniendo un mar, para que se hundan con estilo”.

El final del Juego fue la gran rematada, la gran paliza donde bateó hasta la mascota de los Leones, y la gran cerrada de “Jetas”, para los que tanto se jactaron de ser Campeones de esta temporada, y que no se dieron cuenta que había que primero clasificar, antes que hablar.

Los magallaneros hoy están perdidos, y los pocos que he visto han dado respuestas o justificaciones rebuscadas muy pintorescas, que resumirlas sería perder tiempo, porque ninguna tiene sentido. Solo dos reconocieron bajo la misma expresión que “lo de anoche por parte del Magallanes, fue la Gran Cagada”. Me pregunto entonces: ¿de qué les valió la serie particular 7-3 de la ronda particular, y la fulana “Arepa” que la exprimieron hasta más no poder, o la incorporación de Mora (que llegó a ayudarlos a perder) y la aparición fugaz de Hidalgo? Por eso les aconsejo, aprendan que el béisbol no es ninguna mantequilla, y que su mejor característica es las posibilidades de que un día se crea una historia, pero al siguiente resulte otra bastante diferente.


Mientras, les seguiré poniendo “Se hunde el Barco” a cuanto me salga con una historia extraña, y ya se asomaron por ahí con el nuevo adefesio con que pretenden tapar su frustración, los “Tigres de Magaragua”, lo cual no le ha caído en mucha gracia a los fanáticos de los Bengala, pues consideran que sus vecinos Naufragantes son “pavosos” y lo único que pretenden compartir, es el Lago de Valencia y eso porque no lo pueden mover de allí.

3 comentarios:

Reindertot dijo...

Jajajaja, que gran post. Yo no tuve como capturar imagenes del juego, pero esa imagen de Al Pedrique con "cara de ponchao" es increible y la necesitaba para un post humillador que le hice a un magallanero altanero que me aceptó una apuesta y ahora debe cantar una oda a los Leones compuesta por mi.

Saludos!

luigino dijo...

Tremendo post mi pana. De ahora en adelante se te conocerá por los siglos delos siglos como el jarri pote caraquista :D

Carlchucho dijo...

Ustedes se la dan de jodedores... no?