jueves, enero 12, 2006

Magallineros reaparecieron, pero no sabemos hasta cuando

El Round Robin de nuestra pelota rentada, avanza por su segunda semana, y aunque hay dos equipos que parecen ser los primeros en salir de la competencia por su bajo rendimiento hasta ahora demostrado, todo puede suceder por lo compacto del grupo.

Caracas, Magallanes y Tigres se perfilan como los disputantes de la serie final, donde obviamente entraran solo dos (o sea, Leones con cualquiera de los otros dos muertos), mientras que Caribes no promete mucho y Lara con la dirección de Sojo, ha estado en una situación preocupante, sin embargo, aún falta pelota por jugarse para hacer un calculo de ese tipo.

La noche de este miércoles, la disputa entre los “eternos rivales” se desarrolló en el feudo de los melenudos, donde lamentablemente para mis co-legionarios, el Magallanes logró propinarnos un blanqueo, aunque las posibilidades de ambos equipos estuvieron signadas por pequeños detalles.

En el principio del juego, un evidente out en segunda base cuando el turco que estaba en la primera intentó robar, fue cantado “quieto” a pesar que el corredor no piso la almohadilla, sino que le clavó los tacos al guante y el campo corto, que quedó en posición incomoda, se cayó y la bola se le salió del guante, pero con suficiente tiempo de haber retenido la esférica como para que valiera el que significaba el tercer out, pero el arbitro de esa posición, en un ángulo que no se observaba lo sucedido, decretó a salvo el corredor que se transformaría (si… los magallineros suelen transformarse) en una anotación y en una brecha de descontrol del zurdo Armando Galárraga, que costaría a la postre, un par de anotaciones.

Carlos Subero, me sorprendió pues no sacó al pitcher cuando dio las primeras señas de no dominar sus lanzamientos, y acoto que no soy de los que culpan al manager por la falta de rendimiento de un equipo, ya que juegue béisbol, y hoy practico softball, y se que si no es uno quien da el batazo, el dirigente no puede hacer milagros. Pero en este caso si ocurre un fallo en la conducción, como cuando un manager de un equipo en el cual estaba, comenzó a cambiar los jugadores en un pequeño torneo y nos costó entre muchas cosas, la posibilidad de disputar el fin del certamen.

Tal cual como el ajedrez, los movimientos en las piezas pueden ser cruciales, cuando de pitchers, corredores emergentes y jugadas de estrategia se trata. Subero permitió al joven promesa del pitcheo melenudo, extender su faena, y resultó castigado. Pudo evitarle la derrota, y probar con otra batería, pero cuando lo hizo, resultó ser tarde, pero ni modo, así es el béisbol, y las derrotas son parte de ello.

El Samurai Alex Cabrera, es el refuerzo clave del Caracas, y aunque no han querido lanzarle nada cercano a su zona de poder a fin de amarrarle el bate, anoche dio un palazo que obligó a Endy Chávez a pegarse de la baranda del jardín central, para poder tomarla, y que por pocos centímetros, pudo ser el reactor del ya acostumbrado racimo de carreras que los Leones han sabido combinar, en esos momentos extraordinarios de inspiración. Otras oportunidades no se lograron concretar, y es justo reconocerlo, pues el pitcheo magallinero logró incomodar a los bateadores, quienes sacaron el tolete de manera poco oportuna.

Todo blanqueo es un logro para quien lo propina y un lamentable acontecimiento para quien lo recibe. Implica un asunto moral, porque aunque no se ve reflejado en la tabla de clasificación el número de carreras anotadas, tiene su peso. Pero como escribí anteriormente, perder es algo que forma parte del deporte, y no existen equipos invencibles.

Desde este martes en la noche, como todo el miércoles, mi conexión de banda ancha residencial, experimentó problemas que ya hoy parecen solucionados, y por consiguiente, me fue imposible entrar a mi habitual sesión de Chat. Previendo que los magallineros de la sala que frecuento en MSN, dijeran que me estaba escondiendo, le mande un mensaje a mi camarada Lubrio, para que notificara que mi ausencia no se trataba de un asunto de cobardía, sino por mis problemas de conexión. Sin embargo, el ataque hacia mi compañero fue tan fuerte, que tuve que instalar mi fax modem y conectarme por dialup.

Cuando llegué, me comenzaron a decir que me había escondido, que estaba oculto, que no me diera pena el “arepazo”, etc. Y allí fue cuando saqué la artillería pesada.

Mi MSN tiene el Messenger Plus activado, lo cual me permite guardar todas las conversaciones que tengo, y lo hago porque algunas veces necesito recuperar alguna información que me hayan enviado y esa es la mejor garantía de que al menos quedará un respaldo de emergencia.

El día 4 de diciembre, se disputó el primer encuentro entre Caracas y Magallanes, y esa noche, los melenudos dejaron a los naufragantes con un primer tortazo en el Round Robin, en un muy buen juego de estrategias, donde les aplicamos la regadera y les hundimos el barquito. Esa noche, por cosas raras de la vida, ¡¡¡NINGÚN MAGALLINERO ESTABA!!!... Lubrio y yo decidimos mandarles mensajes a todos los que pudiéramos contactar por celular para preguntarles que los llevaba a no estar esa precisa noche en el MSN.

Las respuestas fueron variopintas, destacando entre ella, una a cierta amiga que no voy a mencionar su nombre, que contestó “Mira ni sabia que había juego, ya estaba dormida, pero igual me da porque no me importa el béisbol”. Otro dijo “Chamo, estoy fuera de Caracas, me estoy quedando sin baterías y no vi ese juego”. Y como esas, había un montón. Luego de algunas horas, se apareció el único naufragante de la noche en una hora poco común para sus costumbres. Le caimos encima pero con sutileza, sin ningun ensañamiento, y por arte de magia, el tema vario a la politica. No obstante, este compañero, hablaba conmigo en una ventana privada y me felicitó por el triunfo, lo cual es una posición loable.

Pasaron los días y Caracas comandaba el Todos contra Todos, que repito, está reñido. El lunes se efectuó un juego de los Naufragantes con los Tigres de Aragua que ganaron en el terreno los felinos centrales a pesar de las protestas de Pedrique, quien introdujo su molestia ante la liga, y ocurrió una nota curiosa, cuando faltando solo dos outs, este compañero que fue el único magallinero que se pareció la noche aquella del primer juego, en un arranque dijo “me voy, tengo sueño” “Chao a todos”, y salió, justo antes de que se decretara el último out.

Este miércoles temprano, la liga LE DONÓ un juego al equipo de Cabriales (sector donde queda el solitario estadio de los naufragantes, lo acoto para que no crean que los insulto), y le quitó la victoria a los Tigres, en una decisión que traerá cola, por sus circunstancias. Pero no es el tema que voy a profundizar.

Haciendo un recuento de todo esto, colocando las conversaciones de esos días de derrota para los marineritos, se defendieron de la única manera que tienen: haciéndose los paisas, pero como mi evidencia de su anterior silencio y clandestinidad, lo único que les quedó fue decir que me parecía a Globovisión, en un ejemplo desesperado que fue esbozado a último momento, a ver si les dejaba el chalequeo, pero yo había copiado de forma textual y sin ninguna alteración, los textos de sus conversaciones, y eso sirvió de alguna manera para mostrarle que puede pasarles como Chacumbele. Obviamente no los deje en paz, y solo dijeron que Ricardo Cisneros compraría el campeonato, lo cual sonó tan descabellado como lo del fraude en el referéndum, ante lo cual les aconsejé que fueran a las puertas del Club “Soy Magallínero” y pidieran que renunciaran a la campaña, pero para mayor desgracia de los turquitos, me acordé que dicho club lo cerraron (lol), y me acosté con una sonrisa, a pesar de haber perdido y estoy seguro que alguno se fue pensando respecto a mi: “ese coño e madre, no joda, si no la gana la empata”.

El amanecer fue tranquilo, pero al llegar al trabajo, vi magallineros que nunca se habían puesto la franela en lo que va de año, hablando duro y sin con rostro orgásmico. Al prender mi equipo de trabajo, lo primero que salió fueron una pila de naufragantes que jamás me habían dicho nada por la temporada de béisbol, ha jactarse como si hubieran logrado el campeonato y ofreciendome planillas para cambiarme de equipo, sin notar que hara es que les falta a esta semifinal y apenas estamos a un juego y medio de ellos, mientras que el ultimo lugar solo está a tres juegos. El coordinador de prensa de mi trabajo, fue más allá, puso en el correo diario de la pauta del día lo siguiente: “ALLÍ LES DEJO LA PAUTA QUE PASEN UN EXCELENTE DÍA! GANÓ EL MAGALLANES”. El colmo fue cuando un naufragante, que nunca se conecta y que solo habla conmigo mediante el foro de aporrea, obviamente entró para decirme cuatro cosas y salir corriendo, como quien tira una piedra y huye despavorido.

Hablando con todos mis co-legionarios melenudos, hemos quedado en que lo mejor es dejarlos tranquilos, que hablen, brinquen, den vueltas en el piso, y se regodeen, que seguro, cuando se den el gran platanazo, y la final este en manos del Caracas o de cualquier otro equipo, pero sin ellos en la última zafra, los veremos llorando (todos ellos son chillones y picaos) y ligándole a un equipo que no es de ellos, ya que común resulta ser ver los “Larallanes” o los “Tigrenantes” o cualquier adefesio de esos que buscan los perdedores para evadir su frustración y negarse a la realidad de que fueron derrotados y que se repite su destino de ser las “Hallacas del Campeonato” de aparecer gritando ¡Victoria! como el cometa Halley.

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