martes, octubre 25, 2005

Transculturización de la protesta

El hombre se ha manifestado en contra de las cosas que no le satisfacen desde épocas remotas, y hay registros que el primer protestatario fue Adán, cuando se encontró que a Eva le venia la menstruación e inventó la primera excusa que aún hoy sobrevive, la cual es “Esta noche no, me duele la cabeza y tengo hinchado el vientre”.

Desde tan lejanas referencias históricas, el ser humano ha puesto en el tapete, y de formas muy variadas, sus más anheladas exigencias. La violencia ha sido practicada en reiteradas oportunidades, y hay ejemplos loables de pacifismo. Hay protestas de índole racista, otras clasistas, otras de reivindicación, otras de exigencias de derechos, otras por la negación de derechos, laborales, religiosas, otras donde se desnudan y unas donde los nudistas se pintan el fundillo de azul. Pero también están las tradicionales, que suelen hacerse por fechas históricas como el 1º de Mayo, o las de fechas de alto significado patriótico o de ideales.

Cada una de estas manifestaciones tienen sus características en particular y cada quien le pone su nota pintoresca, que las hacen únicas. Pero en Venezuela, últimamente, no hemos tenido esa suerte.

Reconozco el derecho al pataleo, al berreo de los escuálidos, porque estamos en una democracia donde se puede disentir si así lo quiere la gente; pero honestamente siento pena ajena cuando veo que a la oposición, se les ocurre hacer las manifestaciones más ridículas del mundo, porque solo son el ajuste a lo que ya otros han hecho, pero caballero… que manera tan patética.

Al ver la Marcha de las Antorchas (Marchas Nazis, Marchas del Ku Kux Klan, Marcha de la derecha fascista en Chile, antes de derrocar a Salvador Allende) me dije que cualquier vaina era posible entre ellos.

Luego salió la marcha de las vírgenes (hablo de las estatuillas, porque la aplastante mayoría de sus participantes –dentro de esa minoría- eran viejitas ya con nietos) que fue una especie de reintento muy fallido de emular la marcha que Josué hiciera alrededor de la ciudad de Jericó, tocando trompetas y llevando a cuestas el arca del pacto para derrumbar esas murallas.

Pero el tope de todo es muy reciente… la marcha de las calaveras…. Coño si se querían poner a celebrar el Halloween, no era necesario que le echaran el ganso a Chávez. Salir a marchar con calaveras no es necesariamente una apología al Magnicidio, sino una muestra de la transculturización de la protesta y de una exacerbada magnificación de la estupidez. Los escualidos se sienten frustrados porque nunca los dejaron decir "dulce o truco" ni pudieron salir con bolsitas a correr por las calles. Eso de llamar "Calabazas" a lo que aquí tracionalmente conocemos como Auyamas, y que es un tipico ingrediente para sopas y cremas, me parece un intento forzado de parecer gringos, y eso de dibujarle rostros maquiavelicos, es más una muestra de ociosidad, que de cualquier intención seria.

¿Qué nos faltará por ver? ¿Marcharan por el día de los nudistas? ¿Por el día de los santos cachones? ¿Celebraran el día del estupido (Cumpleaños de Bush)? ¿Volverán a navegar por el Guaire?

¿Por qué no marchan por una fecha patriótica? Me sentare a ver las calaveras pasar por mi puerta, hacia el abismo de la falta de identidad nacional.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ESTO ME PARECIO MUY INTERESANTE. BUEN PUNTO DE REFERENCIACION, SEGUIRE VISITANDOLA!!!

GRACIAS!!!