martes, septiembre 06, 2005

Petrocaribe: La integración energética y la creación del verdadero vecindario

Simón Bolívar, el tipo aquel que dio todo lo que tenia solo para vernos libres y que planteó la integración como único camino de sobre vivencia, no conoció el petróleo; o al menos, no supo cual era la utilidad que tendría en un futuro, pues en aquel entonces, al "oro negro" solamente se le llamaba "Brea".


Sin embargo hoy, el ideal bolivariano es posible, gracias al Petróleo y al Gas, ya que convivimos en un mundo donde es necesaria la energía para casi cualquier cosa (algo que ha sido en muchos aspectos, contraproducente, si lo vemos por la elevada contaminación), y Venezuela está llamada a brindar el apoyo necesario para que la energía Bolivariana corra por todo el continente (y hay quienes amenazan con que será una cuestión mundial).

El Presidente Chávez, ha tenido una política de integración con toda Suramérica y el caribe (Centroamérica y México han sido más reacios a estas alianzas, ya que allí viven gobiernos lacayos) y hay aquí quienes lo critican, pues esta brindando facilidades a estos países, y acusan muy alegremente que esta "regalando nuestros recursos".

Esta afirmación, es solo muestra que aquí nadie a entendido que la visión individualista del mundo, en donde solo importo yo, es la que nos ha mantenido en la miseria y aislados.

Hasta hace pocos años, Venezuela permanecía como un país desconocido, donde solamente habían "mises" que salían a encabezar los cuadros finalistas en el Miss Universo y el Miss Mundo. Nuestro país no tenía ninguna vinculación con el resto del mundo, solo con Colombia y con EEUU. Si nos hacíamos famosos, era por poseer los records más negativos en aspectos sociales, solo comparable con países africanos con inmensos déficit y carencias.

Pero si observamos el escenario internacional hoy, Venezuela está ocupando los primeros lugares en el continente americano, tanto en cuanto al crecimiento económico, como en materia social. Además, a nivel político, solo somos superados por Cuba (y no es para menos, es un proceso revolucionario de casi 50 años) ya que el proceso de transformación basado en el ideal bolivariano, ha despertado las esperanzas represadas en muchos pueblos.

Pero regresando al tema, la integración promovida por el Presidente Hugo Chávez, a través de la solidaridad energética, ha sido atacada con el argumento que se esta ayudando a otros países pero aquí todavía hay muchas carencias.

Pudiéramos verlo desde un punto de vista en tiempo presente y diríamos "si, tienen razón", pero si lo vemos desde un punto de vista hacia el horizonte, diríamos "no, no tienen razón". La motivación es simple: durante los últimos años, se ha realizado en nuestra tierra, una importante inversión social, en planes educativos, de formación, de reactivación industrial, de consolidación de las comunidades, de asistencia medica, capacitación deportiva, recuperación de espacios, etc.

Si comparamos todo eso con las realidades de otras naciones del continente y las antillas, debemos decir que somos inmensamente privilegiados, pues por más que en algunos de esos pueblos, tengan una infraestructura de corte turístico muy hermosa, por debajo, sigue sufriendo el pobre. El lujo y los avances en esas zonas, son solo para los extranjeros, que traen dólares y no quieren ser molestados. Ningún país avanzará si permanece con una conducta de ese tipo, pues solo ponen a sus habitantes como si fueran parte de un zoológico y los turistas son los que fueron a ver a "los changos".

Me juego todo, ¡hasta a Rosalinda!* por lo que está haciendo el Presidente, ya que si no somos capaces de tener unos vecinos que puedan avanzar al mismo ritmo por el cual se perfila nuestra nación, entonces de nada valdrán nuestros esfuerzos.

Imaginemos algo muy practico para enfocarnos en lo que se quiere: Quien vive en un barrio donde hace falta el servicio de agua, luz, teléfono, consultorio médico, escuela, transporte, cloacas, recolección de basura, etc., decide un día, luego de trabajar mucho y lograr rentabilidad, remodelar su casa, agregarle un piso, instalar tuberías, cableado, pintarla, cambiar el mobiliario, es decir, ponerla de punta a punta, pero afuera, sigue habiendo la misma miseria, la misma basura, las mismas carencias. Entonces cabe la pregunta: ¿Valió de verdad la pena hacer un esfuerzo por cambiar nuestra casa, si al lado hay quienes siguen sufriendo?

Por eso, si no somos capaces de construir un vecindario Latinoamericano donde todos podamos tener oportunidad de surgir, siendo solidarios con nuestros pueblos hermanos, jamás podremos decir que somos verdaderamente bolivarianos, y jamás podremos dejar atrás la miseria absorbente que nos ha sembrado el neoliberalismo.

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